Daños por agua en el seguro de hogar: qué cubre y qué no
Los daños por agua son un tercio de los partes de hogar. Te explicamos qué paga la póliza, qué se queda fuera y los cinco minutos que evitan el problema.
Los daños por agua son, con diferencia, el parte más repetido en los seguros de hogar: alrededor de una de cada tres reclamaciones. Y también el que más discusiones genera, porque casi nadie sabe qué parte paga la póliza y qué parte se queda fuera.
Qué se considera un daño por agua
En una póliza de hogar se habla de daño por agua cuando el agua sale por donde no debe y estropea algo. Los casos habituales son cuatro:
- Rotura o atasco de tuberías de la vivienda, tanto de agua fría como caliente, incluidas las de calefacción.
- Filtraciones desde el vecino o desde zonas comunes de la comunidad.
- Olvidos y descuidos: un grifo abierto, una lavadora que desagua mal, un desagüe atascado.
- Escapes en aparatos conectados a la red de agua, como lavadora, lavavajillas o termo.
Qué paga la póliza
Aquí está la parte que suele sorprender, porque son tres conceptos distintos:
- La reparación del daño: pintura, parqué, muebles, ropa, aparatos. Es lo que la gente espera y lo que siempre se cubre si el continente y el contenido están bien valorados.
- La localización de la avería: picar la pared o el suelo para encontrar el punto exacto de la fuga, y volver a dejarlo como estaba. En viviendas de piedra y suelos antiguos, este apartado se lleva buena parte del coste.
- La reparación de la tubería en sí, con los límites que fije la póliza.
Consejo práctico: cuando compares presupuestos, no mires solo el precio. Mira si la localización de la avería está incluida y con qué límite, porque es la partida que más se dispara.
Qué no cubre
- El mantenimiento: si la tubería llevaba años goteando y no se hizo nada, la aseguradora puede considerarlo falta de conservación.
- Los daños por humedad y condensación que no vienen de una fuga, sino de mala ventilación o de un problema de aislamiento.
- La lluvia que entra por una ventana mal cerrada o por una obra sin terminar.
- Los daños en elementos que no figuran en la póliza, como una cocina reformada que nunca se declaró y hoy vale el doble de lo asegurado.
Los cinco minutos que te ahorran el problema
Cuando aparece una mancha en el techo o el suelo empieza a abombarse:
- Cierra la llave de paso y corta la corriente de la zona afectada si hay riesgo eléctrico.
- Haz fotos y un vídeo corto antes de tocar nada. Es la prueba que después evita discusiones.
- Avisa cuanto antes. Cuanto más tarde se comunica, más difícil es demostrar el origen.
- No tires nada de lo dañado hasta que lo vea el peritaje.
- Si el agua viene del vecino, avísale también y deja constancia por escrito, aunque sea un mensaje.
Y si el agua viene del vecino
Es la situación más incómoda y la más frecuente en bloques de pisos. Lo importante: tú das el parte a tu seguro y tu seguro se entiende con el del vecino o con el de la comunidad. No tienes que pelearte con nadie ni adelantar el dinero de una reparación que no te corresponde. Para eso pagas la póliza.
Revisa estas tres cosas de tu seguro actual
- Capital de continente: lo que costaría reconstruir la vivienda hoy, no lo que pagaste por ella.
- Capital de contenido: suma lo que hay dentro. La mayoría de las casas están infraaseguradas en este apartado.
- Límite de localización de avería y si hay franquicia en daños por agua.
Si no sabes dónde mirar en tu póliza, tráela y te la revisamos apartado por apartado. Puedes ver todas las coberturas del seguro de hogar o, si el daño lo has causado tú a un tercero, cómo funciona la responsabilidad civil. Te decimos qué cubre de verdad, qué le falta y cuánto costaría dejarla bien, sin compromiso.