Terceros, terceros ampliado o todo riesgo: cómo elegir el seguro de tu coche
Las tres modalidades del seguro de coche explicadas con criterios claros: valor del vehículo, uso y los cinco apartados que de verdad marcan la diferencia.
"¿Me merece la pena el todo riesgo?" Es la pregunta que más nos hacen en la oficina. Y la respuesta honesta no es un sí o un no, sino tres datos: lo que vale tu coche hoy, cuánto dinero podrías poner de golpe si te quedas sin él, y cuántos kilómetros haces al año.
Las tres modalidades, en una frase cada una
- Terceros: paga los daños que tú causas a otros. Es el mínimo obligatorio por ley. Tu coche, si se rompe, lo pagas tú.
- Terceros ampliado: lo anterior más lunas, robo, incendio y fenómenos de la naturaleza. Es la opción de equilibrio: cubre lo que más se repite sin pagar la prima de un todo riesgo.
- Todo riesgo: además, los daños de tu propio coche aunque la culpa sea tuya. Con franquicia (pagas una parte fija de cada siniestro) o sin franquicia.
Cuándo tiene sentido cada una
Coche de más de 10 años y valor bajo. Terceros ampliado. Un todo riesgo cuesta más de lo que la aseguradora te indemnizaría por el coche.
Coche de 3 a 8 años, uso diario. Terceros ampliado o todo riesgo con franquicia. La franquicia baja la prima y te sigue protegiendo del golpe grande.
Coche nuevo, financiado o de renting. Todo riesgo, casi siempre sin discusión. Si lo estás pagando a plazos, un siniestro total sin cobertura te deja con la deuda y sin coche.
Conductor novel o segundo conductor joven. Aquí manda el histórico: mira el precio de las dos opciones antes de decidir, porque la diferencia puede ser menor de lo que esperas.
Lo que de verdad marca la diferencia
Más allá de la modalidad, hay cinco apartados que conviene comparar y que casi nadie mira:
- Asistencia en viaje desde el kilómetro 0: que te remolquen también si te quedas tirado en la puerta de casa, no solo en carretera.
- Vehículo de sustitución: cuántos días y en qué casos. Si vives en un pueblo y trabajas en la ciudad, esto no es un extra, es lo principal.
- Franquicia: su importe y si se aplica a todos los siniestros o solo a algunos.
- Valor a nuevo: durante cuántos meses te indemnizan el coche como nuevo en caso de siniestro total.
- Defensa jurídica y reclamación de daños: quién pelea por ti cuando la culpa es del otro y su seguro no quiere pagar.
Un detalle que se olvida: las lunas. Un parabrisas de un coche moderno con sensores y cámara puede costar más de mil euros con la calibración incluida. En terceros simple, ese dinero sale de tu bolsillo.
Cómo se calcula tu precio
No es un número al azar. Pesan el modelo y la potencia, tu edad y antigüedad de carné, el histórico de siniestros, dónde duerme el coche por la noche y los kilómetros que haces. Por eso el mismo coche puede costar el doble a dos personas distintas, y por eso conviene revisar el seguro cada dos o tres años: cambian tus circunstancias y cambia tu precio.
Antes de renovar, haz esta comprobación
Coge tu póliza actual y mira solo tres líneas: modalidad, franquicia y qué asistencia tienes. Con esos tres datos podemos decirte en cinco minutos si estás bien cubierto o si estás pagando por algo que no usas.
Llámanos al 608 546 109 o mira las coberturas del seguro de coche y te lo comparamos sin compromiso. Si además tienes un negocio con vehículos, revisa el multirriesgo de comercios.